Rozalén presenta su nuevo single, ‘Y busqué’

Rozalén publicará su esperado cuarto álbum de estudio este otoño.

Y busquéRozalén ha anunciado que este otoño se pondrá a la venta su cuarto trabajo discográfico, el esperado sucesor de ‘Cuando el río suena…’ (2017).

Tras el estreno del primer single ‘Este tren’ el pasado mes de mayo, el segundo adelanto oficial del álbum es ‘Y busqué’, una canción que está disponible en todas las plataformas digitales desde el pasado viernes 4 de septiembre.

El origen de este sencillo se sitúa en la subida al templo de Tepozteco en México, centrándose en las distintas fases de la ascensión, las inseguridades, la búsqueda interior y la resolución de que la respuesta está en el interior. El tema está construido en base a las metáforas que acompañaron aquella experiencia mexicana. “Me iban explicando la ascensión como si fuese la vida misma”, relata Rozalén, que entendió que nuestros días felices no pueden depender del deseo ajeno.

Según la nota de prensa de su discográfica, ‘Y busqué‘ es también “una inyección de adrenalina musical, arropada por una intensidad instrumental muy especial que remite a Coldplay y guiada por una batería inapelable. Nuevas formas de enfrentar sus composiciones para una artista cada vez más completa”.

‘Y BUSQUÉ’ (Letra de la canción)

Un árbol viejo partido en dos,
las puertas a este viaje interior.
Los senderos tienen forma de serpiente,
tienen piedras curvas y señales que te pierden.

Las primeras dudas las lloraba el cielo.
Debes enfrentarte sola y no tener miedo.
Descargué el exceso de peso,
me quedé con el alma en los huesos,
llené de aire el cuerpo.

Y busqué, y busqué, y busqué
hasta la cima.
Y no hallé, y no hallé, y no hallé
el sentido a mis días.
Y busqué, y busqué, y busqué
hasta el fin.
La respuesta estaba dentro de mí.

Luna plena y llena de agua fría,
ilumina la noche herida.
Como el pájaro, muestro atenta mis alas.
Miro desde arriba:
la que arriesga es la que gana.

Siempre busco fuera lo que nace dentro,
que mis días felices no dependan del deseo ajeno.
Aprender a escuchar el silencio,
regalar movimientos al viento,
yo sola ante este templo.

Y busqué, y busqué, y busqué
hasta la cima.
Y no hallé, y no hallé, y no hallé
el sentido a mis días.
Y busqué, y busqué, y busqué
hasta el fin.
La respuesta estaba dentro de mí.

Y busqué, y busqué, y busqué…

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