Las 10 mejores canciones de Natalia

Nuestro colaborador analiza algunas de las canciones menos conocidas de Natalia.

Nuevo single de Natalia

La situación vivida este 2020 ha puesto patas arribas algunas industrias como la de la música. Eurovisión ha sido cancelado por primera vez y Operación Triunfo ha sufrido un parón de dos meses, convirtiéndose en la edición más atípica.

Precisamente Natalia, la artista de la que hablamos hoy, se dio a conocer en la primera edición de este concurso y sus planes musicales también se han visto truncados.

Natalia nos tenía acostumbrados a hacernos bailar cada verano con un nuevo sencillo. Sin embargo, la artista ha decidido no lanzar single este año debido a la falta de recursos para sacar adelante una nueva canción y promocionarla como es debido. Ante la ausencia de nueva música, he decidido recopilar las que a mi parecer son las mejores canciones de Natalia.

Pero he querido ir un paso más allá… Lo fácil hubiera sido hacer una recopilación con “Besa mi piel”, “Vas a volverme loca” o “Loco por mí”, pero para eso todos podemos escuchar su recopilatorio titulado ‘Un poco de mí’ (publicado en 2017).

En esta ocasión, voy a elegir sus 10 mejores canciones entre las joyas ocultas de su discografía, esas canciones que no fueron single, pero que lo merecían.

“El cielo estará” (2002)

Natalia se presentaba en su primer disco (No soy un ángel) con un sonido pop que bien podría encajar en el primer disco de Christina Aguilera o de Britney Spears.

“El cielo estará” destacaba precisamente por contrastar con el resto de canciones, más adolescentes y bailables. Se trata de un medio tiempo interpretado con una gran sensibilidad, arreglos electrónicos y una guitarra española que estaba tan de moda hace casi veinte años como lo está ahora.

Y lo que más me gusta de la canción… la melodía del estribillo.

 

“Sola” (2003)

El segundo disco de Natalia, Besa mi piel, era un paso al frente para la artista. Un disco bastante más ambicioso en el que participó por primera vez en la composición.

Sola” no es solo la mejor balada de este disco, sino probablemente la mejor de toda su carrera. Adornada con algunos elementos R&B, destaca por tener una letra cruda y por la instrumentación que parece traernos a la mente motivos árabes.

Además, la interpretó en directo con Ricky Merino (de OT 2007) en uno de los conciertos más recientes de este.

 

“Volveré a cruzar desiertos” (2003)

Que quede constancia: esta es mi canción favorita de toda la discografía de Natalia.

Lo tiene absolutamente todo. Un estribillo épico que, además, sirve para dar comienzo a la canción, un punto hortera irresistible, una melodía tarareable de principio a fin y una base electropop que te invita a darlo todo.

Además, siempre la he visto bastante eurovisiva. Quizás algún año podríamos llevar a Eurovisión algo de este estilo, pero actualizado a los tiempos que corren.

 

“Yo volaré” (2004)

“Yo volaré” es una canción perfecta para continuar con un disco de pop-R&B que da comienzo con “Sombras” (uno de sus singles que más me gustan de Natalia).

De manera muy acertada, continúa la senda de un pop intrigante y misterioso gracias a una producción que combina la electrónica con otros instrumentos que suenan mágicos como las arpas.

Además, el puente entre lo recitado y el rap que introduce casi al final de la canción le da toda la vidilla que la canción necesita para ser el temazo por el que cualquier diva mataría.

 

“Tanto amor” (2004)

Puede que en su momento no llegara a ser single de su tercer disco, pero con el tiempo se ha convertido en una de las favoritas de los fans hasta tal punto que Natalia la incluyó en su recopilatorio de 2017 (Un poco de mí).

¿Por qué? Tiene una estructura fácil con estrofa, prestribillo y estribillo en el que da golpes fuertes para marcar algunas palabras y termina por un bye, bye que es irresistible.

 

“De repente” (2006)

‘Nada es lo que crees’ es sin duda el mejor trabajo discográfico de Natalia. Tiene un sonido electropop estadounidense que sonaba casi vanguardista en contraste con el pop-rock más guitarrero que triunfaba por entonces en nuestro país.

“De repente” es un coqueteo entre Natalia y la canción, donde su voz suave y sugerente se pasea por una producción puramente electrónica que remite a Blackout, de Britney Spears.

Además, el final como si fuera un robot que se queda sin batería es fascinante.

 

“A ti” (2006)

Entre todos los temas sugerentes de ‘Nada es lo que crees’, Natalia lanzaba esta canción con una letra escrita de su propio puño que estaba dedicada a sus fans.

Es una balada frágil y delicada que comienza con un precioso solo de violín y que, al igual que “Tanto amor”, fue incluida en el disco recopilatorio que lanzó junto a todos sus singles.

 

“Último adiós” (2006)

“Último adiós” es probablemente mi canción favorita de Nada es lo que crees. A medio camino entre las baladas más sentidas de este disco y los temas electrónicos más sugerentes, cuenta la historia de un amor que termina acompañada de una base que suena con fuerza.

Sin duda, esta fue la etapa en la que Natalia consiguió dar con un sonido que se adaptaba perfectamente a su voz y este “Último adiós” es la prueba.

 

“Contigo quiero estar” (2007)

Podría incluir prácticamente todas las canciones de ‘Nada es lo que crees’ en esta recopilación, pero eso nos haría dejar fuera temazos como “Contigo quiero estar”, que sin duda debió de haber sido el single principal de su último disco inédito (Radikal).

Se trata de un tema pop-rock con bien de guitarras en el que nos cuenta que no puede vivir sin la música. Tiene una melodía muy memorable y una forma muy bonita de aprovechar los coros en la parte final de la canción.

 

“Ya no te tengo” (2017)

En 2017, Natalia publicaba su último disco, un recopilatorio titulado ‘Un poco de mí’ en el que incluía sus singles junto con otras favoritas de los fans y otras inéditas como esta.

Lo destacable de esta canción es que la artista nos traía una balada después de mucho tiempo. En más de una entrevista había afirmado que la gente le pedía baladas, pero al final acababan pasando desapercibidas, como pasó con su single “” (2013).

Es cierto que la gente suele aupar a los primeros puestos de las listas de ventas las canciones que incitan a un buen perreo, pero también lo es que “”, por muy bienintencionada que fuera, no llegaba a ser tan memorable como otras de sus baladas (tanto “Ya no te tengo” como cualquier otra de esta lista).

¿Por qué? Quizás por los coros, por no ser tan comedida como debiera en su interpretación vocal o porque simplemente algunas de las canciones más queridas de los fans como “A ti” sonaban más refinadas.

“Ya no te tengo” es sencilla y con muy poca instrumentación. De hecho, ahí es donde reside su magia y Natalia interpreta una historia que hace llegar al oyente con toda la verdad de su corazón.

 

En cualquier caso, lo que demuestran estas canciones es que Natalia es mucho más que sus temas icónicos. Es una artista que ha conseguido sobrevivir en el mundo de la música con un estilo propio y una estrategia que la lleva a estar en el ojo del público verano tras verano.

Espero impaciente un nuevo single y, por qué no decirlo, un sonido un poco más arriesgado y diferente a lo que nos ha traído en las canciones que ha publicado en el último par de años.

¿Qué tal un poco de efecto wow, algo que no nos esperemos para nada? Aunque lo reconozco, si Natalia me trae mil veces el mismo single, yo lo voy a disfrutar igual.

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A partir de 21 noviembre 2020 9:39
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